sábado, 26 de mayo de 2012

403

Noches difusas que pasan al calor de la cerveza. Pensamientos inconexos que surgen con el etílico susurrar del vídrio. No temas. Quizá.

viernes, 18 de mayo de 2012

939

No somos nuestro trabajo. No somos nuestra cuenta corriente. No somos el coche que tenemos. No somos el contenodo de nuestra cartera. No somos nuestros pantalones...somos la mirerda cantante y danzante del mundo.

Por consiguiente, no soy más que lo que ves y tú no eres otro por cambiar de nombre.

viernes, 11 de mayo de 2012

#yovoy12M

Welcome Madrid!


Por fin algo que me saca de la rutina, que me devuelve la ilusión, a fin de cuentas que hace que aparezca Lady Madrid con sus pitillos ajustados, el sol calentándome la cara y más viciosa que cualquiera,
Muchacha de ojos tristes que deja un hueco a la Chica de Tirso, por unos días, por unas horas. Revolución, plazas, acampadas, asambleas y no puedo evitar sonreír. Que sí, que cometemos locuras maldito conductor suicida. Sol, La Latina, calles llenas de gente, sueños y un futuro por luchar. encuéntrame mientras me busco en más de mil miradas perdidas pero con rumbo.

P.d.: Hoy puedo decir que este cigarro sabe a mierda y que, sin temor a equivocarme, es lo peor que he fabricado en mi vida, pero no me importa.  ¡Hoy estoy feliz!

lunes, 23 de abril de 2012

3.

Ya no hay chica de Tirso, ni si quiera muchacha de ojos tristes. Sueños que se frustan y realidad que cae con el aplomo de las circunstancias.

¿Y él? Que ya no es un conductor suicida, que no le cuenta más de cien mentiras al calor de una barra de bar, que sus besos se institucionalizan y que se va tachándola a ella de huir. Él, que ya no se acuesta a su espalda. Ese que nunca estaba, pero no faltaba; ese parece ausente cuando la realidad asfixia y no quedan ganas de.
No hay luz en los bares repletos, ni caricias, ni besos. Y aún hay más pero no le quedan alientos y él ya no quiere llevarle el equipaje.
Mañana sonrisas radiantes y predeterminadas,¿quién va a quererla sino en su lado oscuro?
Intermitente como el ámbar de los semáforos. Quizá ella no quiere ver el lado positivo, solo sentirle ocupando ese espacio. Quizá quiere estar hundida y sin fuerzas, y no, no quiere que la salve, no quiere salvarse, solo quiere saber que está ahí sin redención posible a su lado.

lunes, 2 de abril de 2012

un gato, un número, una mano cortada

"no hay nadie en los cafés repletos, no te miento, no hay nadie" J.C


Cuida mis calles y mis miedos, cuida mis plazas y mis llantos. Corre, pasea, camina, súbete al muelle y sueña. Despierta en mis playas, ríe en mis bares, muerdes en mis parques. Vive ausente y guarda mi ausencia. 
Déjame, paciente, que te cuente la miseria de mi soledad, los estigmas placenteros cotidianos y los días de ayer que siempre vuelven. Déjame, entonces, sola con mis preguntas estúpidas y tus cuestiones acertadas, mis réplicas de consuelo y tus respuestas sin palabras. Déjame, aún mas, con mi tortura grisácea, mis despertares indómitos y mis sonrisas talladas. 

martes, 28 de febrero de 2012

2.

De nuevo ella. Ella delante del vacío absoluto que provoca su mirada ante el espejo, sus ojos penetrantes y acusadores que la miran desde el otro lado, eso la abruma. ¿Qué hay tras esa mirada? Ni ella misma es capaz de averiguarlo, su mente le resulta intrigante, se sorprende pensando.
Lleva un buen rato frente al espejo, ese en el que le gusta mirarse mientras llora, sintiéndose débil y despreciable por hacerlo. Así es, pero no puede evitarlo, a veces escapa y se refugia en su mirada al otro lado del espejo, que la insulta con los ojos pero la hace sentir segura. Llorar... siempre le resultó tan patético... Mira a su alrededor, los folios arrugados, tachados e incluso rotos en cientos de trozos furiosos provocan un caos a su alrededor. Todo es tan estúpido piensa. Luchar las batallas es fácil, lo complicado es salir impune. ¿Será tan fácil morir de pie?¿es cierto lo que dijo el Ché?¿quizá no sea más que otra de tantas historias para mitificar a las personas?¿es posible sostener una mentira en el tiempo?¿qué hay del miedo?¿quién nos mantiene en pie cuando el miedo paraliza el cuerpo y la mente? Demasiadas preguntas, de nuevo sin respuestas que no tengo, que no busco, que no quiero.
Pero en el fondo ella sabía las respuestas a todas sus preguntas, pero el dolor le resulta fascinante, le hace sentir viva y merecedora de esos momentos de ocasionales caricias. Las soluciones estaban, se dibujaban claras en su mente, pero tiene miedo y su reflejo tiembla, al fin y al cabo, ella no es el Ché...
(...)